Última actualización: septiembre de 2026
Estas son las reglas para usar Kiso. Al crear una cuenta, las aceptás.
Una herramienta para llevar el costo de obras de construcción. Permite cargar gastos por WhatsApp o desde la web, organizarlos por rubro, seguir el avance y proyectar cuánto va a costar terminar la obra.
Kiso no es un sistema contable ni impositivo y no reemplaza a tu contador. Los números que muestra son de gestión: sirven para tomar decisiones sobre la obra, no para presentar ante un organismo fiscal. Tampoco es asesoramiento financiero ni legal.
Kiso usa inteligencia artificial para interpretar las fotos y los audios que mandás. Puede equivocarse. Por eso todo lo que carga queda visible y se puede corregir, y el sistema te avisa cuando no está seguro.
La responsabilidad de revisar los datos es tuya. No respondemos por decisiones tomadas sobre información mal interpretada que no hayas corregido.
Hacemos lo posible para que el servicio esté siempre disponible, pero no garantizamos que no haya interrupciones. Puede haber cortes por mantenimiento o por fallas de los proveedores de los que dependemos.
Los planes y sus precios se informan en la aplicación. Podemos modificarlos avisando con treinta días de anticipación. Si no estás de acuerdo con un cambio, podés dar de baja la cuenta antes de que entre en vigencia.
Las cuentas nuevas tienen un período de prueba gratuito. Terminado ese período, si no se activa un plan, la cuenta pasa a modo de solo lectura: podés seguir viendo y exportando lo cargado, pero no agregar información nueva. No borramos tus datos por falta de pago.
Kiso se ofrece tal como está. En la medida que lo permita la ley, nuestra responsabilidad por cualquier reclamo se limita al monto que hayas pagado por el servicio en los últimos tres meses.
Podés dar de baja tu cuenta cuando quieras escribiéndonos a alejandro_stanmer@hotmail.com. Podemos suspender una cuenta que incumpla estos términos, avisando salvo que la gravedad no lo permita.
Estos términos se rigen por las leyes de la República Argentina. Cualquier controversia se somete a los tribunales ordinarios de la ciudad de Neuquén.